Ajedrez e innovación educativa: experiencias aulaDjaque

Programa nº 161.

Volvemos a lo grande con nuestro programa de radio y ajedrez, de la mano de Roberto López y el maestro Azuaga.

Por un lado, oiremos a Manuel Bahos, profesor de matemáticas del IES Miraflores de los Ángeles y coordinador en su centro del programa. Junto a otros compañeros, Manuel es creador del proyecto La creación musical a través del ajedrez, gracias al cual se puede crear una pieza musical a partir de cualquier partida de ajedrez. Maravilloso.

Por otro lado, conoceremos a uno de los integrantes del Equipo de Coordinación Pedagógica (ECP) de aulaDjaque, José Antonio González Soriano, doctor en Filosofía y profesor en la Escuela de Arte ‘León Ortega’ de Huelva. González Soriano nos hablará de la capacidad formativa del ajedrez en el plano moral.

Najdorf, el rey que nunca muere

Nuevo artículo publicado en diario SUR por Manuel Azuaga. En esta ocasión pone el foco en la vida de película de Miguel Najdorf, el ajedrecista de habla hispana más influyente de la historia del ajedrez, con permiso de Capablanca.

Najdorf se salvó del Holocausto porque jugó por Polonia en las Olimpiadas de Buenos Aires de 1939. El uno de septiembre de ese año, el ejército nazi irrumpió en territorio polaco y con ello dio comienzo, a todos los efectos, la Segunda Guerra Mundial. Najdorf perdió a toda su familia: a su mujer, su hija de tres años, sus cuatro hermanos, padres y amigos. El ajedrez le salvó la vida.

No os perdáis esta maravillosa historia.

La campeona del mundo que emuló a Schindler

Nuevo artículo publicado en diario SUR por Manuel Azuaga. Esta vez nos habla de la increíble vida de Liudmila Rudenko, la segunda campeona del mundo de la historia, tras Vera Menchik.

Parece de película, pero el régimen de Stalin la amenazó con enviarla a Siberia, mientras disputaba el Campeonato del Mundo, si perdía contra Gisela Gresser, su rival de EEUU en la primera ronda del torneo.

Años antes, cuando el ejército nazi estaba a punto de asfixiar Leningrado durante casi 900 días, Liudmila, con su capa de heroína dentro y fuera del tablero, logró salvar a 300 niños de aquel horror infrahumano.