Jose Mª de Loma, autor de ‘El mago de Riga’: «A Tal lo dieron por muerto y él, sin más, se lo tomó con humor»

Programa nº 160.

Roberto López y Manuel Azuaga charlan con Jose María de Loma, autor de la novela El mago de Riga (Ed. Algorfa, 2019), donde rinde tributo al campeón del mundo Mikhail Tal (1936-1992), uno de los mayores genios, sin duda, de la historia del ajedrez.

De Loma es un periodista de raza, Redactor Jefe y columnista en La Opinión de Málaga, Premio Internacional Manuel Salinas de Poesía y autor de varios títulos, como Dolor de rarezas, un libro de aforismos muy recomendable. Confiesa ser un aficionado al juego-ciencia desde su juventud («…padecí la fiebre del ajedrez»), aunque ahora centra su pasión en otras vetas del juego, como demuestra, con su particular prosa directa, en este homenaje al gran hechicero del tablero, siempre despeinado y aparentemente distraído.

Pérez Candelario: «Mi última participación con la selección española se convirtió en una tremenda pesadilla»

Programa nº 159.

Roberto López y Manuel Azuaga charlan con el Gran Maestro extremeño Manuel Pérez Candelario, a propósito de su reciente participación con el equipo español en el Campeonato de Europa por Equipos, donde nos confiesa que, a pesar de su buen comienzo, llegó a perder la confianza. Tal y como le sucede en el tablero, Pérez Candelario, un tipo de juego vistoso y muy del gusto del aficionado, no se anda por las ramas. Con una sinceridad poco habitual en un deportista de élite, confiesa en antena que el torneo, en su caso, se terminó convirtiendo en una pesadilla. Sin duda es este un gesto de sinceridad que le honra y, más aún, ofrece un ejemplo mayúsculo para los más pequeños que se inician en este apasionante (y durísimo) deporte. Como dijo el bueno de Bobby Fischer: «A nadie le interesa tus excusas». Manolo se aplica el parche y mira el futuro, eso sí, con esperanza. Su estilo combinativo y de ataque (ese que tanto nos gusta) es irrenunciable, así que «ya vendrán tiempos mejores; y como dice Juan Antonio Montero, hay que confiar en la estadística».